Me quedé con su sonrisa de cal y esa pizca de luz que me hizo soñar de nuevo

El corazón tiene cuerdas que es mejor no hacer sonar. Charles Dickens.

sábado, 27 de agosto de 2011

Página 48. A veces lo necesitamos

Entonces empecé a leer cada una de las palabras que estaban escritas.
-''Yelaniah genees die wond van jou hart en laat jou vlerke vlieg weer ''- pero no pasó nada, Nico comenzó a cerrar los ojos y yo a ponerme nerviosa. Veía como su vida se iba a cada minuto que yo fracasaba en el intento.- Nico... no me dejes- Respiré hondo, puse mis manos sobre la herida y cerré los ojos intentando no llorar, volví a probar
-''Yelaniah genees die wond van jou hart en laat jou vlerke vlieg weer ''.-nada, esta vez grité la frase con todas mis ganas.

-Yelaniah genees die wond van jou hart en laat jou vlerke vlieg weer - abrí los ojos y de repente aquel destello de luz que recordaba emergió de mis manos, una luz cegadora que hizo que la herida se cerrase en un momento. Nico abrió los ojos y con una sonrisa cansada me dijo:

-Sabía que podías hacerlo- al escuchar las palabras me arrojé a él y le di un fuerte abrazo, pero me retiré rápidamente al escuchar un quejido de su boca.- el conjuro cierra la herida pero no quita los dolores.

-Lo siento- dije bajando la mirada.

-Me has salvado, lo siento es lo último que deberías de decir – me dijo levantando mi barbilla. Nos miramos a los ojos durante unas milésimas de segundo, pero ambos retiramos rápidamente los ojos.


Me levanté y miré el desarme que se había formado en la habitación, todo estaba tirado en el suelo. Juraría que el dueño de esa habitación nos hubiese echado a patadas de haber visto aquel panorama. Así que decidí ponerme a ordenar todo lo posible la habitación, a quitar las manchas de sangre del suelo y a disimular todo aquello que no había sobrevivido. Cuando me giré a mirar a Nico sus ojos se había cerrado y supuse debido al cansancio, se quedó dormido. Al ver a Nico respirando tranquilo y descansando sus celestes ojos, me puse a recoger aquel caos que se había formado en cuestión de momentos. Aún tenía la sangre de Nico en mi camiseta así que cuando terminé de poner algo de orden me cambié de ropa. Aquello casi parecía la habitación que vimos al llegar. Sentándome en el pequeño balcón del apartamento por fin, sola, pude respirar profundamente y pensar. Últimamente mi corazón no daba a bastos, acostumbrado ya a tantas emociones. Y es que en tan solo dos días y pocas palabras mi vida había dado un giro de 360º en los que mi verdadera yo había salido a la luz. No podía explicarle a nadie lo que pensaba en ese instante sobre mi padre, es de esas sensaciones que te arrepientes tanto de tener, no lo sé, la única certeza que tenía es de que le seguía queriendo. Si, ahora me llamareis loca o quizás os preguntéis ¿cómo puede quererle?, pues tan solo el hecho de que me trajo al mundo, que me dio la oportunidad de abrir los ojos cada mañana. Nunca negaré ese odio que fue creciendo en mi tras cada palabra que escuchaba sobre él, no era un odio hacia mi padre si no un odio hacia todo, llegué a estar realmente enfadada con el mundo. A hacerme preguntas tan complicadas como ¿Que fue de ese padre que me abrazaba? ¿Qué fue de su sonrisa al verme?

2 comentarios:

  1. Me encanta , de echo soy una seguidora de tu historia . Quiero que sepas que me gustas mucho como escritora ya que eres muy profunda y detallada . Por si nunca te lo a llegado a decir nadie vales para esto . Espero que tu inspiración nunca falle ya que yo al igual que muchas personas esperamos atentamente la continuación de esta emocionante historia :)Un beso enorme .. cocina ;)

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  2. Muchas gracias, y la inspiracion como tu dices la tengo gracias a muchas personas :) Un abrazo grande cocina :)

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