Me quedé con su sonrisa de cal y esa pizca de luz que me hizo soñar de nuevo

El corazón tiene cuerdas que es mejor no hacer sonar. Charles Dickens.

lunes, 27 de junio de 2011

Página 39. A veces la lógica no es tan clara

Caly puso la radio y con una canción que no recuerdo empecé de nuevo a llorar, ahora desconsoladamente. Fue como estas veces que crees que te ahogas porque no encuentras el aire suficiente para llenar los pulmones. Como cuando sientes que te falta algo dentro y no logras llenar ese vacío. Y aunque allí tenía a mis dos mejores amigos, el único que podía llenar ese vacío era Noam, pero aunque él quisiese, no podría. Él estaba fuera de todo, menos de mi mente. Cuando creía que iba a parar, empezaba de nuevo. Era como una canción que se repite una y otra vez sin cesar, sin dejar que se vaya la melodía, en mi caso eran las lágrimas las que no me dejaban marchar. Pero como todo, mis ojos se cansaron de llorar y no sé cuánto tiempo pasé para conseguirlo pero al final, paré. Caly que no había dejado de abrazarme me cogió de los hombros, me miró y sonrió.
-Vamos, no se ha acabado el mundo – una sonrisa cómplice con Nico le hizo recapacitar- al menos por ahora.- Miré a Nico y el asintió, es decir, Caly de alguna forma también formaba parte de esto. Volví mis ojos hacia Caly.- Siento haberte mentido Alex, pero como ya te habrá dicho Nico era por tu seguridad, yo no soy nada jojana y a veces me alegro enormemente. Tan solo me encargo de este mundo, el de Amber. Venga, sécate las lágrimas.- le hice caso y borré todo rastro de lágrimas de mi cara. Respiré hondo y me levanté. Ande unos cuantos pasos y apoyada en el filo del mirador de mi casa, me di cuenta de que no estaba sola, ahora no. Nico se acercó a mí y sonriéndome me quitó el pelo de la cara.
-¿Estás bien?- me preguntó. Yo en cambio le di un fuerte abrazo, que él me respondió sin complejos.
-Si- le contesté y por una vez, segura de ello.- tienes que seguir contándome- miré a Caly.- es decir, me tenéis que seguir contando.- Nos fuimos a mi habitación, ya que allí íbamos a estar más tranquilos. Y la tranquilidad era algo que yo necesitaba por encima de muchas cosas. La casa estaba en silencio y me gustaba. Las cristaleras empezaban a crear colores nuevos como siempre que el sol asomaba más brillante de lo habitual. Entramos en mi habitación y para mi sorpresa sentada en el borde de mi cama estaba mi madre. Cabizbaja mirando una pequeña caja que entre sus manos acariciaba con ansias. Giró la cara y sus ojos eran un cuadro por decirlo de alguna forma... empapada en lágrimas y rojiza. Me abalancé a ella y le abracé con todas mis fuerzas.- mama...
-Nosotros vamos abajo, luego nos vemos- dijo Caly y así ambos salieron de la habitación como una ráfaga de aire.
-Siéntate, Alex – me senté a su lado.- no sé cómo empezar... Sabía que algún día tendría que hacerlo pero no me imaginaba que sería hoy, ni mañana, ni si quiera pasado mañana...
-Nico me ha contado...
-Lo sé – me cortó- creo que no tengo mucho más que decirte.
-Claro que si mama, tu... tu eres un...
-Un ángel- sus ojos empañados en lágrimas me miraron- si soy un ángel.

-Entonces papa... - la lógica iba más rápida que mi mente.

2 comentarios:

  1. Porfin publicas de nuevo¡¡!! No sabes cuanto te he añorado¡¡!!
    Me encanta el nuevo estilo de tu blog, ¡esta muy guapo!. Y tus maravillosa historia como siempre, ¡tan fantastica y entretenida!
    P.D: Tenemos que hablar¡¡!!

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  2. Porfin te encuentro! e estado buscandote en el msn pero no daba contigo ! Si, e estado super liada con los examenes finales y apenas cogia el ordenador ! pero e vuelto de nuevo :) Muchas gracias! ya era hora de renovar! :D
    pd: Por supuesto ! :D

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